Patología de rodilla
El LCA es el principal estabilizador de la rodilla; cuando se rompe, la rodilla pierde estabilidad, sobre todo en pivotes y cambios de dirección.
El ligamento cruzado anterior conecta el fémur con la tibia y evita que esta se desplace hacia delante. Suele romperse con giros bruscos, cambios de dirección o aterrizajes tras un salto, típicamente en deportes como el fútbol, el baloncesto o el esquí.
En pacientes activos, la reconstrucción quirúrgica por artroscopia es el tratamiento de elección: se sustituye el ligamento roto por un nuevo injerto —habitualmente tendón del propio paciente— fijado con túneles óseos en fémur y tibia que reproducen la posición anatómica original.
Es un proceso largo y progresivo, guiado por fisioterapia; orientativamente, la vuelta al deporte con pivotes se sitúa entre los 6 y los 9 meses, priorizando siempre la seguridad sobre la rapidez.
Por artroscopia se retira el resto del ligamento roto y se preparan sendos túneles óseos en fémur y tibia, por donde se pasa y se fija el nuevo injerto —habitualmente tendón del propio paciente— reproduciendo la posición anatómica original.
Para consultas o petición de cita, puede ponerse en contacto a través de los siguientes medios.
Dr. Xabier Albillos y Dr. Javier Albillos
Cirugía Ortopédica y Traumatología
Consulta y quirófano en
Policlínica GipuzkoaGrupo Quirónsalud